domingo, 2 de julio de 2017

RASTREO HISTÓRICO CRÍTICO DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL (parte I)
Psicóloga Patricia Nanci Gagliardi


El maltrato infantil afecta diariamente a miles de niños en todo el mundo no siendo exclusividad de una clase social sino propiedad de todas. Tenemos conocimiento de lo que “hoy” llamamos maltrato desde las primeras civilizaciones.
En la antigüedad la violencia física, psicológica, sexual hacia los niños era desestimada como delito, más bien era amparada en defensa de la no intrusión de la intimidad familiar o justificada desde lo disciplinar. En la antigua Grecia era normal mantener relaciones sexuales con los efebos, es decir niños menores de edad tomados como objetos sexuales justificándose como un modo de rendir culto a la belleza y a la juventud. La existencia de burdeles romanos era frecuente. En Atenas se podía contratar el alquiler de un joven menor.  En aquellas regiones donde no estaba autorizada la relación sexual con niños libres se usaban esclavos y por ende los niños presenciaban o tenían conocimiento de lo que ocurría con sus pares, por ello Lloyd de Mause sostiene que en la antigüedad el niño vivía en un ambiente de manipulación sexual (deMause, 1974).
Platón proponía que los niños debían permanecer en un sitio común. Aristóteles objeta esta propuesta argumentando que cuando un hombre acudiese para tener relaciones sexuales con los niños podría llegar a tenerla con su hijo y esto sería el colmo de la indecencia.  Parafraseando a Freud podría decirse que el mandato imperante era: todos los niños menos uno. Es el mismo Aristóteles que afirma que la homosexualidad solía hacerse habitual en aquellos de quienes se abusa desde la infancia.
Aparece en Atenas un intento de limitar los ataques sexuales contra los escolares, será por el orador ateniense Esquines del siglo IV AC por quien tomamos conocimiento del hecho. 
Aunque la sodomización infantil continúa con su frecuencia, el poeta latino Marcial, en el siglo I aconseja en sus Epigramas que el adulto debe abstenerse de excitar las ingles manoseándolas “la naturaleza ha dividido al varón: una parte ha sido hecha para las mujeres, otra para los hombres. Usad vuestra parte”
La literatura  también devela los secretos de la humanidad con respecto al tema del maltrato los cuentos tradicionales fantásticos infantiles como por ejemplo en Cenicienta, Pulgarcito, El Patito Feo, Blancanieves.  La felicidad es alcanzada en todos ellos pero separados de la familia porque  el horror estaba en su interior. 
Todos los cuentos maravillosos tienen raíces históricas, muestran costumbres muy antiguas como recluir a las princesas casaderas, iniciar sexualmente a los adolescentes pero también han mostrado la práctica habitual de relaciones sexuales endogámicas. Algunas de estas costumbres la sociedad las ha transformado en ritos y otros han caído bajo la ley del tabú del incesto. (Rodríguez Almodóvar, Antonio. 1983)
No es el objetivo de este escrito analizar profundamente la literatura infantil tradicional pero bien vale ejemplificar con  un cuento que muestra el horror más devastador “Piel de Asno” que comienza así:

Érase una vez un rey que tenía una esposa con el cabello de oro, y era tan hermosa que no había otra igual en toda la tierra. Sucedió que se puso enferma y, cuando se dio cuenta de que iba a morir, llamó al rey y le dijo: _Si después de mi muerte quieres volver a casarte, no elijas como esposa a ninguna mujer que no sea tan hermosa como yo y que no tenga unos cabellos de oro como los míos. Tienes que prometérmelo.   
Y en cuanto se lo hubo prometido, la reina cerró los ojos y murió.
El rey intenta casarse de nuevo y envió mensajeros por todas partes a buscar una mujer que fuera tan hermosa como la reina muerta, pero la búsqueda no tiene éxito y el relato continúa así:
Pero el rey tenía una hija, que era tan hermosa como su madre muerta y tenía además idénticos cabellos de oro. Cuando se hizo mayor, el rey la miró un día y vio que era el vivo retrato de su madre muerta, y sintió de repente un apasionado amor por ella. Y dijo el rey a sus consejeros: _Quiero casarme con mi hija, porque es el exacto retrato de mi esposa muerta, y no encontraré en ningún lugar una novia como ella.
Los consejeros se lo prohíben, pero el rey insiste. La joven huye y se cubre con una piel de asno para hacerse irreconocible. Pero ni aún así logra salvarse de su destino. El cuento termina con la siguiente línea:
Y a continuación se celebró la boda y vivieron felices hasta su muerte.
Son muchos los elementos que aparecen en este cuento que reviven la escena incestuosa. La hija se siente culpable de su belleza y cargará con el castigo del destierro, la fealdad y la pérdida de la identidad. El mensaje es o aceptar acostarte con tu padre como un destino natural o sucumbir al peor de los castigos. He subrayado fueron felices por el absurdo final con impronta patriarcal.
Sea como fuere, parece claro que, a lo largo de cientos y de miles de años, la función del cuento maravilloso, puesto que éste ha pervivido mucho después de que desaparecieran las religiones arcaicas y la sociedad de clanes o de tribus,  es guardar memoria de sus orígenes, en forma más o menos figurada; tal vez con ese recordatorio, consciente o inconsciente, quiere impedir un retorno a aquellas formas de vida, como las que podrían derivarse si se rompiera el tabú del incesto,  o bien perpetuar privilegios que han sido exclusividad de familias reales.
El Cristianismo colabora rescatando a los niños considerándolos criaturas inocentes, incontaminadas, puras, sin conocimiento carnal, desde la Biblia se anima a los adultos a hacerse como niños para poder entrar al reino de los cielos. 
 Durante el Renacimiento recae la culpa sobre el niño porque sostenían, principalmente los moralistas, que el menor debía evitar que abusaran de él. En el siglo XVIII el castigo recae sobre la masturbación signándola como causa de la locura, la ceguera, etc.
A mediados de 1800 los casos de maltrato y abuso dentro del seno familiar comienzan a ser un punto de interés para la investigación. 
En 1874 en Estados Unidos un caso llama la atención pública, el caso Mary Ellen Wilson. Una hija considerada ilegítima que fue abandonada por su madre luego de la muerte de su padre en la Guerra Civil, la niña quedó a cargo de la viuda legítima de su padre, luego de una historia de maltratos una asistente social ligada a la Iglesia. Como no había ley que protegiera a la infancia recurre a la Sociedad Protectora contra la crueldad con los animales para poder judicializar el caso. Es sorprendente que la ley protegiese antes a los animales que a los niños. 
En 1860 Ambroise Tardieu publica en Francia un artículo llamado “Un estudio médico legal sobre los tratamientos crueles y brutales infligidos a los niños” y en 1857 publica “Estudio médico legal sobre atentados contra la moral” incluyendo exhibiciones indecentes, intentos de violación y violaciones y será en 1878 que presenta las estadísticas francesas de acusaciones de violación o intento de violación. Manifiesta en ellos que entre 1858 y 1869 se registraron casi 12.000 casos de personas acusadas por violación o intento de violación a niños menores de 16 años incluyendo violaciones paterno-filiales. En el prólogo de su última edición de 1878 (sexta) explicita: “Lo más triste es comprobar que los lazos de sangre, lejos de constituir una barrera contra estas imperdonables fascinaciones, sirven con mayor frecuencia para provocarlas. Los padres abusan de sus hijas, los hermanos de sus hermanas. Estos hechos han concitado mi atención en números crecientes. Puedo contabilizar doce casos más desde la anteúltima edición de este libro”
A partir de esto Alexandre Laccasagne (1834-1924) titular de Medicina Legal en la Universidad de Lyon fundó los Archivos de Antropología criminal y de las ciencias penales. En el primer número escribe un artículo sobre “los ataques contra el pudor de las niñas”
En 1886 Poul Bernard publica su libro “Los ataques al pudor contra las niñas pequeñas”.Informa que entre 1827 y 1870  se denunciaron  más de 36.000 casos de violaciones y ataques a la moral de niños menores de quince años y esto se fue incrementando hacia 1880.
Bernard, Lacasagne y Tardieu enfatizan la necesidad de creer lo que los niños relatan aún en las ocasiones en que no se encuentran signos físicos  recomendando que “El examinador médico no debe olvidar los acertados consejos de Tardieu. En los casos en que el examen no resulte concluyente, el médico no deberá contentarse con señalar los signos negativos si existiera la posibilidad de que el acto hubiera ocurrido sin dejar marcas; para no faltar a la verdad debería indicar por lo menos la posibilidad de que haya ocurrido el acto aun en ausencia de signos positivos” (Masson, 1985)
Paul Camille Hippolyte Brouardel (1837-1906) sucesor de Tardieu en la cátedra de Medicina Legal, después de su muerte en 1909 publica una compilación hecha en 1905 de conferencias anteriores”
Brouardel define a los atentados contra el pudor como violaciones sin penetración. Sostiene que es una ofensa dirigida principalmente contra mujeres, en su mayoría muy jóvenes. Afirma: “Los ataques sexuales son delitos del hogar” Se interesa no sólo por las víctimas sino también por los abusadores. Señala que muchos de ellos son con frecuencia “excelentes padres de familia”. En su obra se trasluce cierto interés por la enfermedad mental, ausente en otros médicos legistas de la época, y admite que estos crímenes suelen ser causados por “problemas mentales”.
Los científicos forman parte de sistemas sociales, económicos y políticos de mayor envergadura, constituyen grupos profesionales con sus propios medios iniciáticos, presiones de compañeros, estructuras de poder y sistemas de recompensa. Trabajan por lo general en el contexto de paradigmas o modelos de la realidad establecidos. Todo depende del cristal con que se mire. 
Cuando Freud llega a La Salpetrire era el mayor hospital de Europa (8000 camas) El espectáculo eran mujeres desbordadas por un lado y el rey de la hipnosis por el otro,Charcot, un domesticador. Antes de esto había trabajado en la Salpetriere en el sector forense donde se contacta con Brouardel que era el autor de un texto “Atentado contra la moral” en el que sostenía que los ultrajes al pudor y las agresiones sexuales eran crímenes que se cometían en el hogar. Esta es la primera evidencia de que el cuerpo de los niños es el destinatario de la violencia de sus convivientes, de su propia familia.
Estos hechos y escritos no fueron ajenos al conocimiento del padre del Psicoanálisis, Sigmund Freud. En una carta a Fliess llega a mencionar que con frecuencia los padres son responsables del abuso sexual de los niños. Freud supo del incesto a través de Tardieu, Lacassagne, Bernard y Brouardel. (Eva Giberti, 1998) Lacassagne era profesor de medicina legal en Lyon y fundador de los archivos de Antropología Criminal y de Ciencias Penales había hecho de la denuncia del ataque sexual a las niñas una verdadera cruzada. También Bernard autor de Atentado contra el pudor de las niñas resaltaba la enorme incidencia de incesto. 
Jean Etienne Esquirol había comunicado en 1821 el caso de una niña de dieciséis años víctima de un incesto paterno filial sucedido de un colapso nervioso con varias tentativas de suicidio. La moral victoriana no era tan eficaz en el ejercicio de la represión como se supone y tampoco el tema no era ajeno a la comunidad científica (Volnovich 2002) Trabaja con Charcot en París y estuvo en contacto tanto con los escritos de Tardieu como con los del profesor Brouardel en la morgue parisina ya que tomó un curso como se lo manifiesta a Marta en una carta de 1886.
Hay un hecho destacado que nos da cuenta de una extraña decisión tomada por Freud. Al partir a Inglaterra en 1939 vende los volúmenes que poseía en los que se concentraban los aportes tanto de Tardieu, Bernard y Brouardel. “Freud se deshizo de ellas debido a que sus enseñanzas, junto con su propia teoría acerca de la sexualidad de niños y niñas habían provocado el rechazo de la comunidad científica de Viena que marcó el inicio de su carrera” (Calvi, Betina, 2006)
Dice Freud en Presentación autobiográfica t xx p 33 : “cuando después hube de discernir que esas escenas de seducción no habían ocurrido nunca y eran sólo fantasías urdidas por mis pacientes, que quizá yo mismo les había instalado, quedé desconcertado un tiempo. Mi confianza en mi técnica así como en sus resultados recibió un duro golpe”.
Las experiencias sexuales traumáticas de la primera infancia que explican la etiología de la histeria fueron rechazadas por la Sociedad Médica de Viena.
Eva Giberti sostiene que también exponiendo el padre como violador conmocionó a una sociedad tan patriarcal convencional y que esto impactó  en la estructura social de la misma ya que todo se basaba en el poder del padre es lo que hizo retractarse a Freud y no exponer abiertamente el tema y enunciar que “no hay indicio de realidad en el inconciente de modo que no se puede distinguir entre la verdad y la ficción de fueron catectizados el afecto (carta 69) 1905   Reemplazando seducción por fantasía y siendo este el argumento central dentro del psicoanálisis y colaborando al encubrimiento del incesto, con esto Freud pudo insertarse nuevamente en la Sociedad Médica que lo había condenado al ostracismo (Eva Giberti, Incesto paterno filial 1998). Podría decirse que sucumbió a la seducción del padre o que tal vez no encontró su piel de asno y el destierro era una idea insoportable. 
Con la teoría de la seducción Freud pudo explicar los síntomas y el sufrimiento de sus histéricas y también de la histeria masculina
En 1895 los terrores sexuales de un paciente neurótico había sido abusado pro el padre cuando era niño
1886 freud pronuncia una conferencia sobre la histeria masculina en Viena . la conferencia tuvo reparos en aceptar tanto la histeria masculina  como su génesis traumática: el abuso sexual infantil que no era ajeno al conocimiento de los médicos pero muy irritante para la sociedad vienesa.
Pasado más de un siglo desde entonces y hoy muchos profesionales sostienen en público la incidencia del A.S.I. también son no escuchados o rechazados. Richard Gartner (1999) narra como es rechazado por sus temas.
Con la teoría de la seducción Freud pudo explicar los síntomas y el sufrimiento de las histéricas. Es Juan Volnovich quien sostiene que Freud nunca abandonó del todo la teoría de la seducción y que la retractación de Freud obedeció más a cuestiones ideológicas y personales que a conflictos teóricos.En esa época el A.S.I. no era ajeno a la comunidad científica  pero el escándalo es por borrar el límite entre lo patológico y lo normal, entre lo femenino y lo masculino. Será en septiembre de 1897 que cae la teoría de la seducción para darle paso a la teoría de la fantasía inconsciente “ya no creo más en mis neuróticas”. Se invisibiliza el A.S.I e inocentiza a los abuzadores, dando así la razón a los colegas de la sociedad psiquiátrica de Viena afirmando que la sociedad no esta llena de varones abusadores sino de mujeres mentirosas y seductoras. Reconoce que él se ha dejado cautivar por el canto de las sirenas de las mujeres. Exculpa al padre y se exculpa como padre. Sugiere que en el origen de los síntomas es mejor pensar en una madre preedípica seductora que en un padre perverso. Desplaza la seducción del padre a la madre del cual nadie escapa. En síntesis  cumple con el establischment médico, con el   orden establecido desde lo médico y por ende cumple con los prejuicios patriarcales.

Cabe destacar que Freud no abandona del todo la idea  del efecto patógeno de escenas de seducción y en un texto se puede leer entre líneas su verdadera idea. No confirma la realidad de los episodios narrados por los pacientes y los analiza desde la fantasía pero no le quita su aspecto traumático, sin embargo dice en Introducción al Psicoanálisis (1916) tomo XVI  “…  si en el caso de las niñas que acusan este hecho en su historia infantil el padre aparece con bastante regularidad como el seductor, no son dudosos ni la naturaleza fantástica de esta inculpación  ni el motivo que constriñe a ella. (…) No crean ustedes, por lo demás, que los abusos sexuales cometidos contra las niñas por sus parientes masculinos más próximos pertenecen por entero al reino de la fantasía. La mayoría de los analistas habrán tratado casos en que esas relaciones fueron reales y pudieron comprobarse inobjetablemente..el resultado es el mismo, y hasta hoy no hemos logrado registrar diferencia alguna en cuanto a las consecuencias de estos sucesos infantiles, por el hecho de que en ellos corresponda mayor participación a la fantasía o a la realidad…”. No susurró por lo bajo como nos lo transmite la historia al modo de Galileo Galileo “e pour si muove” pero lo expuso entre líneas.
Es su discípulo S. Ferenczi que continúa con el tema a partir de la diferencia entre la vivencia sexual infantil y la vivencia sexual adulta. Entre 1930 y 1933 partiendo de la metáfora de la confusión de lengua y el mecanismo de defensa de identificación con el agresor va a elaborar la teoría sobre el incesto
El reconocimiento del maltrato infantil y el estudio de las distintas formas de victimización de los niños comenzó en la década del 50 sobre todo en EEUU y en Europa del Norte.
En 1961 Henry Kempe presenta en la Academia Americana de Pediatría el trabajo que describe el síndrome del niño apaleado, el primer tipo de maltrato infantil que comienza a investigarse en profundidad. En 1968 se publica la primera edición del libro “El niño maltratado” escrito por Henry y Ruth Kempe y Ray Helfer. El interés científico del abuso sexual comenzó en el 70 pero el abuso sexual parece ser difícilmente reconocido como objeto de estudio.
David Finkelhor afirma que si bien la preocupación por el abuso de niños llegó a llamar la atención de profesionales el interés fue acallado por diversos motivos. El interés existente a mediados del siglo XIX  opacado por la teoría psicoanalítica, los hallazgos del abuso sexual entre 1920 y 40 fueron deliberdamente minimizados ante el temor de que pudieran utilizarse para frenar la liberación en las costumbres sexuales que ya estaba en marcha. Desde mediados de los 70 en adelante resurge la preocupación por el tema, apoyada por los grupos feministas y por profesionales interesados en el tema. Adentrarse en los detalles de los silenciamientos anteriores quizás pueda servir para evitar que la historia se repita.
Adolphe Toulmouche un profesor de medicina y farmacia de Rennes, Francia, menciona en un escrito el caso de un padre adinerado acusado de violar a su hijita de dos años y medio.
En 1980 la literatura psicoanalítica se centra en el trauma por abuso sexual y también aumentan las denuncias.
Gran Bretaña extiende el consentimiento para tener relaciones sexuales de 10 a 13 años y hasta los 16 en 1885.
El estudio del abuso sexual infantil ha atravesado distintas etapas:(Finkelhor, 1986)
  • *Primeras alusiones (siglos XIX e inicio del XX)
  • *Reconocimiento y catalogación
  • *Fase de estudios descriptivos
  • *Construcción de modelos explicativos
A principios de los años 60 se organiza un simposio en la Américan Academy Pediatric, el Dr. Kempe da a conocer un artículo en el cual se menciona por primera vez el término “síndrome del niño maltratado” (Cantón J, Cortés M 2004) Este encuentro fue relevante y se pone en marcha una campaña para promulgar la ley que obliga a los médicos a denunciar.
Esto genera el inicio de la fase de reconocimiento y catalogación donde los profesionales empiezan a trabajar sobre los efectos en pacientes concretos.
En 1970 el énfasis es puesto en los estudios descriptivos principalmente en la cuantificación de la frecuencia de los abusos, el tipo y los efectos, comparando grupos que habían sufrido abusos y otros que no. Esta es la plena etapa empírica. Coincidente con esto, en 1970, el movimiento feminista por la liberación de la mujer sobreponiéndose a la vergüenza que la denuncia de estos hechos podía generarles desocultó la violencia doméstica y sexual contra la mujer y los niños. Los estudios mostraron que las mujeres víctimas de violencia sexual mostraban síntomas similares a los veteranos de guerra.
En 1971 se realiza un encuentro organizado por New York Radical Feminist. Después Ann Burguess y Linda Holstron publican una trabajo pionero de trauma por violación y en 1979 Leonore Walker introduce el término “síndrome de mujer golpeada” Esta equiparación quedó demostrada después del triunfo de los veteranos en 1980.
La construcción de los modelos explicativos que surgen alrededor de los 80 continúa hasta la actualidad. Una vez reconocida la cantidad, la frecuencia social en la que suceden los especialistas se abocan a la confección de modelos explicativos. Sobre los efectos en las víctimas así como en los modelos que expliquen la conducta de los agresores.
Las investigaciones más destacadas se hicieron en los llamados “países ricos” –también se ha avanzado mucho en las investigaciones a nivel clínico como por ejemplo los aportes de la Dra. Irene Intebi en nuestra país, de Jorge Bardury en Chile, de Jorge y Juan Carlos Volnovich en Brasil y Argentina y de otros destacadísimos profesionales que construyen diariamente su práctica  (Volnovich 2002)
En 1985 fue fundada por iniciativa de Charles Gigley la ISTSS (Interntional Society for Traumatic Stress Studies) Primera sociedad internacional de profesionales dedicados al estudio del trauma psicológico que edita el Journal of Traumatic Stress desde 1987.
Otro factor relevante es la suscripción de 142 países a la Convención Internacional sobre los derechos del niño en 1989.
Hace tres décadas que estamos en un proceso de visualización del fenómeno y No tenemos en nuestro país aún un informe epidemiológico del maltrato in infantil y menos del A.S.I. por el pudor que genera el tema. No hay cifras y dista mucho de que se puedan hacer ya que las características de la población en cuanto a ideas, mitos prejuicios y concepciones del A.S.I. llevarían a la obtención de datos no confiables. Como consecuencia no podemos hablar de incidencia porque carecemos de  relevamientos anteriores. El número de denuncias ha aumentado sin duda a nivel mundial pero estos datos constituyen más un índice del nivel de funcionamiento de los profesionales y de los servicios sociales de un país, que del número real de abusos sexuales cometidos ya que gran parte de los casos no se denuncia (López, Hernández y Carpintero , 1995)
Una mayor divulgación nos encaminaría a la posibilidad de más visibilización, de un desalojo del abuso sexual infantil del sitio de la vergüenza, del mito familiar, del silencio. Alojarlo conceptualmente nos posibilitará verlo. “Nadie puede ver lo que no está en nuestra mente”



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