jueves, 1 de julio de 2021

Funcionamiento cerebral

 Funcionamiento cerebral, nociones generales en lo macroscópico 




Psic. Patricia Gagliardi 



Imaginar un cerebro adulto es análogo a una nuez gigante de aproximadamente 1500 gramos, siendo el 2% de peso de todo el cuerpo pero su consumo es muy superior a su porcentaje, utiliza una energía que iguala a la cantidad de gasto de todo el músculo esquelético en reposo. Su superficie tiene cisuras y surcos, este repliegue es una adaptación evolutiva que le ha permitido ocupar más superficie en menor espacio.

 

Un surco lo corta por la mitad definiendo dos hemisferios, el izquierdo y el derecho, recubierto por la corteza cerebral. Este estrato externo es donde las neuronas se asocian en colonias de manera precisa. Estas neuronas presentes en las circunvoluciones nos hace pensar, posibilitan la conciencia  y experimentar emociones. 


Recorriendo el cerebro que a primera vista parece todo igual se aprecian diferentes zonas. Cada zona, llamada lóbulo tiene funciones específicas y a medida que se explora cada lóbulo tiene a su vez áreas con mayor especificidad. 




En la parte posterior se encuentra el lóbulo occipital que permite que el cerebro elabore la información visual, la región lateral superior es el lóbulo parietal, se ocupa sobre todo de percibir todo tipo de estímulos sensoriales, en el lateral inferior nos encontramos con el lóbulo temporal que decodifica los sonidos y olores y la más anterior está situada sobre los ojos, lóbulo frontal que es como se dice “lo que nos hace humanos” porque se encarga del habla, los movimientos, la construcción de la personalidad y la toma de decisiones. Se podría reformular un dicho popular diciendo “dime cuán bien está tu frontal y te diré cómo actúas”.

Todas estas áreas deben comunicarse con zonas subcorticales para interpretar la información recolectada.  Hay una serie de conexiones nerviosas que transmiten la información desde y hacia la corteza. 


Cabe mencionar el sistema límbico que está situado debajo de la corteza, sus estructuras  filtran los estímulos externos relacionados con el estado de ánimo. La amígdala responsable de analizar un abanico de emociones, entre las que se destacan el miedo y la ansiedad, el hipocampo que participa en la formación de recuerdos, el bulbo olfatorio, todas las sensaciones derivadas de los olores, y los núcleos talámicos, los cuerpos maxilares, la corteza límbica y parte del mesencéfalo se ocupan del resto de nuestra vida emotiva. 


El tronco del encéfalo, quien es filogenéticamente uno de los más antiguos tiene como función controlar las funciones vitales.


Si bien aquí aparecen las funciones expresadas por separado, su funcionamiento es a modo orquesta, y hay una comunicación permanente entre ellas. Si escuchamos un ruido que parece ponernos en peligro se alertan todas las áreas hasta el frontal toma la decisión de la huida.


La cognición funciona de modo similar, el cerebro integra los estímulos que tienen un significado y las motivaciones internas en lo que sería la autoconciencia de la conciencia y un comportamiento adecuado.


El hemisferio izquierdo y el derecho, son simétricos y están conectados por el cuerpo calloso que corresponde a un haz de fibras nerviosas que permite la conexión constante entre las dos mitades. Si bien hay un reparto de tareas en ellos, como por ejemplo en el hemisferio izquierdo, en la zona temporal, se encuentra el área de Wernicke que permite la comprensión oral y escrita de las palabras, a su lado se encuentra el área auditiva y más adelante el área de Broca que es responsable de la pronunciación de las palabras y está al lado de la corteza motora. El otro hemisferio no duerme cuando el izquierdo cumple estas funciones porque sin él no podríamos descodificar el tono emocional de las palabras, reír con un chiste, reconocer caras y expresiones, distinguir notas musicales, entre muchas otras funciones. Ambos hemisferios deben trabajar en todo y si bien hay reparto de tareas, ya que sin una división del trabajo el rendimiento sería menor,  el cuerpo calloso no les permite haraganerías. 


Por último, el cerebelo, protuberancia pequeña bajo el lóbulo occipital es la sede de la coordinación de los músculos voluntarios, del equilibrio y del tono muscular. Algunas investigaciones están evaluando la posibilidad de ampliar su función en las capacidades cognitivas y afectivas. 



lunes, 28 de junio de 2021

Cerebro neonatal e infantil (I)

El desarrollo del cerebro neonatal e infantil. 

 Psic. Patricia Gagliardi 


El desarrollo del cerebro se extiende más allá del nacimiento. 

Durante 
los primeros tres años de vida cuadruplica sus dimensiones y llega al 90 % del volumen de adulta a los seis años de vida. 

En los primeros dos años de vida se alcanzan los máximos de sinaptogénesis, es decir hay una explosión del proceso en el que se generar las conexiones cerebrales para desarrollo de la arquitectura cerebral. Esto disminuye hasta desaparecer en la pubertad. 

Todos los mecanismos que contribuyen al desarrollo cerebral oscilan entre lo intrínseco y lo extrínseco, compiten hechos moleculares, los genes, y otros igual de importantes producidos por las diversas experiencias que tiene el niño. Pero ni los genes ni el ambiente son determinantes para la formación del cerebro. Su desarrollo se caracteriza por una compleja interacción adaptativa entre la organización pautada genéticamente y la experiencia que se acumula. 

 Esto nos lleva a responder prontamente al interrogante si inteligente se nace o se hace? Porque las capacidades cognitivas del cerebro son potenciadas por el aprendizaje. 

Hasta el nacimiento será el bagaje genético quien impulse el desarrollo fetal y determinen el momento exacto tanto como de las divisiones hasta la muerte celular programada. Las mismas proteínas que son producidas genéticamente para eliminar las neuronas innecesarias se utilizarán para dirigir la poda sináptica en la cual se eliminan las conexiones que no se utilizan. Este mecanismo favorece a la plasticidad sináptica otorgándole a las neuronas la potencialidad de modificar su estructura o sus funciones para alcanzar la máxima eficiencia. 

En esta disputa entre la predominancia de lo genético vs. Experiencia hay novedades que muestran cómo la experiencia también puede modificar el material genético y que estas modificaciones pueden ser transmitidas a las generaciones futuras correspondiente al campo de la epigenética.

lunes, 26 de abril de 2021

Introspección

lunes, 4 de mayo de 2020

Las tópicas de Sigmund Freud



Primera y segunda tópica de Sigmund Freud:
Psic. Patricia Gagliardi


Sigmund Freud fue el fundador de la teoría psicoanalítica. Si ubicamos históricamente a Freud, su teoría impactaba en la época, consideremos que aún hoy lo es. Lo que es innegable es la influencia que tuvo no solo dentro de la psicología sino en muchas otras ramas. 

Sigmund Freud - Wikipedia, la enciclopedia libreEl psicoanálisis es una terapia, una metodología de investigación y una teoría. Todo su constructo fue basado en sus observaciones directa de casos de pacientes. En sus primeros desarrollos, a lo que se llama primera tópica, consideraba  que el comportamiento y la personalidad  derivan de la interacción tres diferentes niveles de conciencia: el preconsciente, el consciente y el inconsciente. En ellos el consciente solamente es la menor expresión comparado con el inconsciente.

Es el Inconsciente el que comanda el actuar. Muchos de nosotros hemos experimentado lo que comúnmente se conoce como un acto fallido , es decir actos erróneos. Para la teoría psicoanalítica  estos errores  revelan pensamientos o sentimientos inconscientes. Por ejemplo llamar a una persona por el nombre de otra aún sabiendo que no tienen afinidad o bien se declaran enemigas. 

Su explicación es que el  inconsciente o fuera de nuestra conciencia que dirigen de alguna forma nuestro comportamiento. El inconsciente está formado por  pensamientos, emociones, recuerdos, deseos y motivaciones que se encuentran pero que no son directamente accesibles nuestra conciencia, sin embargo, continúan ejerciendo una influencia en nuestro comportamiento, a tal punto que nos hacen fallar. 

El Consciente incluye todo aquello de lo que somos conscientes. Este es el aspecto de nuestro proceso mental que nos permite pensar y hablar de forma racional. La mente preconsciente es la parte de la mente que representa la memoria ordinaria. Si bien no somos conscientes de esta información en cualquier momento dado, podemos recuperarla y tirar de ella en la conciencia cuando sea necesario. 

El inconsiente es donde guardamos nuestros sentimientos, pensamientos, impulsos y los recuerdos que se encuentran fuera de nuestro conocimiento consciente.  La mayor parte de los contenidos del inconsciente, según Freud, de contenido sexual reprimido infantil, por ende, son inaceptables o desagradables, como los sentimientos de dolor, ansiedad o conflicto. Por su contenido son censurados, y su única forma de salir es usando una máscara, disfraz, y aflorar en sueños, lapsus, actos fallidos. 

Luego Freud estructura una segunda tópica que complementa el modelo anterior, formada por tres estructuras básicas de la personalidad: el ello, el yo y el superyó. Estas tres estructuras tienen funciones diferentes y actúan en distintos niveles de la mente.
Según Sigmund Freud, cada componente añade su propia contribución única a la personalidad y los tres elementos trabajan juntos para formar comportamientos humanos complejos.

El Ello como la fuente de toda energía psíquica, puro placer, es el único componente de la personalidad que está presente desde el nacimiento.Este aspecto de la personalidad es completamente inconsciente e incluye los comportamientos instintivos y primitivos.

El ello es impulsado por el principio del placer, que se esfuerza por lograr la satisfacción inmediata de todos los deseos, deseos y necesidades. Si estas necesidades no se satisfacen inmediatamente, el resultado es un estado de ansiedad o tensión.

El Yo es el componente de la personalidad que se encarga de tratar con la realidad, su funcionamiento se basa en el principio de realidad.  Es el mediador entre el inconsciente, el super yo y las demandas del mundo externo.El principio de la realidad es el que mide los costos y beneficios del actuar. 
El Superyó es el aspecto de la personalidad que contiene todos nuestros aspectos morales interiorizados e ideales que adquirimos de ambos padres y de la sociedad; nuestro sentido del bien y el mal. Su surgimiento comienza a evidenciarse alrededor de los cinco años. Es el tercero en formación.  Se lo nomina el heredero del Complejo de Edipo, nos proporciona directrices para hacer juicios.Trabaja para suprimir todos los impulsos inaceptables del Ello y se esfuerza por hacer que los actos de Yo se acerquen o coincidan con  las normas sociales. Es el perpetuador de la cultura y la civilización o bien las riendas de la moral.

La fortaleza del yo y un equilibrio entre el ello y el superyó implicarían el afloramiento de una personalidad sana.


Se adjuntan esquemas pertenecientes al libro de Sigmund Freud. 

Textos y Resúmenes de Psicología: Aparato psíquico y regresión
La segunda tópica | bella cual auroraConflicto Psiquico, Salud Mental y Sociedad: Pierre-Sylvestre ...





martes, 14 de abril de 2020

Propuestas innovadoras en tiempo de pandemia

Hecho con Padlet

lunes, 23 de marzo de 2020

Respiración y emociones en tiempos de aislamiento

Respiración y emociones:
¿Pensaste alguna vez en tu respiración? Te propongo que recuerdes cuándo suspirás, cuándo se acelera, cuándo falta el aire, seguramente concluiste que todos esos momentos se ligaron a emociones más intensas. Así es, la respiración y las emociones están íntimamente ligadas. Trabajar con la respiración transforma la mente, la mente transforma a nuestro cerebro y por ende nuestra vida mejora. 
Algo tan simple que hacemos desde que nacemos y lo repetimos mientras tengamos vida tiene un gran poder sobre nosotros. Principalmente en estos días de encierro, muchas veces sentirás que ella se acelera, que te invade la angustia y la ansiedad. Te propongo un ejercicio para reducirla y convertir esto en una rutina para tu vida. Notarás con las semanas que cambiará tu percepción, tu sueño, tu estado de ánimo. 
En primer lugar vamos a hacer consciente nuestra respiración:
Si te sientas en una silla, pon los pies en el suelo sin cruzar las piernas. Si te sientas en el suelo, puedes cruzar las piernas. También te puedes acostar en el suelo. 

  • Fija la mirada en el centro de la sala. 
  • A continuación en la pared más lejana o techo según la posición. 
  • Vuelve la mirada al centro de la sala.
  • Después a una distancia equivalente a la de leer un libro. 
  • Deja ahora que tus párpados se cierren y centra la atención en la respiración: percibe la leve sensación del aire entrando y saliendo de las fosas nasales, dedica unos instantes a sentir la respiración, inspirando y espirando. Imagina que tu mente es un océano, con una profundidad calma y clara, entran la luz desde la superficie, al exhalar subes a la superficie, al inhalar vuelves a sumergirte, que nada te interrumpa.
  • Desplaza ahora la atención a tu pecho y siente cómo se mueve cuando el aire entre y sale de los pulmones.
  • Déjate llevar por las olas de la respiración, fijando la atención en la sensación del pecho.
  • Desplaza ahora la atención hacia el abdomen y siente su movimiento (puede ser con la mano) (la respiración que realices con el abdomen es más relajante que la pectoral)

Repite este ejercicio cada vez que puedas, principalmente al acostarte, te hará entrar en un sueño relajante y reparador. 
Pero: QUEDATE EN CASA!!!! 

Psic. Patricia Gagliardi

miércoles, 5 de junio de 2019

Métodos didácticos